Guía rápida de Porto


Conocida por su fabricación y distribución del vino de Oporto, Porto (Oporto) es la segunda área metropolitana más grande de Portugal. Porto fue fundada por los romanos. Hoy en día, la región no sólo es el hogar de más de dos millones de ciudadanos, además tiene el gran honor de ser considera Patrimonio de la Humanidad. Si decides hacer una rápida visita a esta bonita ciudad no debes perderte:

Iglesia de San Francisco. El nombre de uno de los santos patronos de la zona. La iglesia de San Francisco fue construida en el año 1200. Los visitantes pueden admirar los estilos románico y gótico de la iglesia, así como su interior de madera.


Palacio de la Bolsa. Construido en 1841, el palacio y la catedral son el escaparate excepcional de la arquitectura de la ciudad. Allí encontrarás la estatua del Infante Henrique. Esta estatua conmemorativa nos muestra la imagen de Henrique el Navegante que fue príncipe de Portugal entre el 1300 y 1400.


Puente Dom Luis. En la ciudad de Porto se encuentra el río Duero. El Puente Dom Luis se extiende por todo el ancho del río y permite un fácil acceso a la ciudad.

Catedral de Oporto. Es una de las iglesias más antiguas de la zona. Después de siglos de uso y desgaste, la catedral fue reformada en el año 1700.


Matosinhos. Es una de las más populares aldeas. Esta comunidad costera es famosa por sus pequeñas playas. Matosinhos, también cuenta con una iglesia del siglo XIV, y un monasterio de arquitectura gótica

Vila Nova de Gaia. Aquí podrás ver, de primera mano, la producción del vino de Oporto.

Turismo activo en Alentejo


Zona situada en el centro-sur de Portugal formada en total por 58 municipios.
Las playas de la costa alenteja tienen dos estilos bien diferentes. Al norte del cabo de Sines, encontramos 47 kilómetros de arenal sin interrupción. Al sur, podemos disfrutar de los pequeños lugares demarcados por escarpadas rocas y las zonas marítimas desde donde se pueden realizar distintas actividades como observaciones de pequeños crustáceos, buceo y pesca.

A pie, en bicicleta, a caballo, en 4X4, en canoa, englobo, surf, bodyboard, etc. hay siempre un programa diferente para cada jornada. Las oficinas de Turismo esparcidas por el territorio nos ofrecen propuestas de senderismo en sus regiones, y recorridos en general mediante los cuales nos contarán la historia de cada zona.

Por otro lado la desactivación de antiguas líneas de ferrocarril ha originado varios kilómetros de eco-pistas, para recorridos a pie y paseos en bicicleta. El Turismo ecuestre ha experimentado un gran crecimiento, que se justifica por la calidad de las rutas y el nivel de preparación de las actividades propuestas, y de igual modo sucede con los circuitos creativos de aventuras en todo terreno.


El piragüismo tiene muchísimos adeptos en los principales ríos, y para los que quieran sentirse como pájaros, el ala delta y el parapente les proporcionaran preciosas vistas panorámicas tanto de la costa como del interior. Para los más aventureros también se realizan prácticas de paracaidismo. Y para los más tranquilos pueden realizar un bonito viaje en globo.

El escenario se adapta al gusto de quien sabe o que busca.

Gastronomía en Madeira


En Madeira encontrarás una gastronomía típica regional basada en productos de máxima calidad. La cocina internacional también se encuentra ampliamente representada.
Teniendo un contacto próximo con el mar, encontrarás en la mayoría de los restaurantes excelentes platos de marisco y de pescado fresco. Lapas, pulpo, gamba, filete de atún y los filetes de pez sable son sólo algunos ejemplos de los manjares regionales de la zona.

Obligatorio es también saborear los platos típicos de la región, tales como el filete de atún con maíz frito o la deliciosa “espetada” de carne de vaca asada en brocheta de palo de laurel, acompañada por el pastel “do caco”.


Otros productos gastronómicos tradicionales son también el cus cus casero, el pan casero amasado con batata dulce y la carne con vinos y ajos (carne de cerdo marinada).

Si eres amante de la fruta encontrarás en Madeira un verdadero paraíso.
Los frutos tropicales, como el mango, el plátano, el aguacate, la piña y el maracuyá son abundantes y sus exóticos sabores ponen broche de oro a las comidas, tanto en su estado natural como en forma de pudines, mousses y helados.

Para los más golosos presentarán en la mesa una rica repostería. Los dulces más típicos son el “Bolo de Mel” y las “broas de mel”, confeccionados con ricos ingredientes, como especias y miel de caña de azúcar. Las “Queijadas” y los caramelos de hinojo son también muy apreciados.


En cuanto a las bebidas, la posibilidad de elección también es muy variada. Los zumos de frutas exóticas, como el maracuyá, la papaya, la guayaba, etc., la afamada “poncha” confeccionada con aguardiente de caña, miel y limón y los célebres vinos de Madeira, que pueden servir de aperitivos o ser saboreados con el café, constituyen otras opciones originales.