
Por si todavía no lo sabías, Berlín destaca por ser una ciudad llena de contrastes, puesto que el arte urbano convive con la historia, los barrios alternativos y una vida cultural de lo más animada. En Vuela Viajes ya te hemos hablado en numerosas ocasiones de la capital alemana, algo que no es de extrañar teniendo en cuenta que ofrece monumentos emblemáticos, museos fascinantes, parques muy grandes y una gastronomía que se sitúa entre las mejores de Europa.
Es cierto que dos días no son suficientes para conocer una ciudad tan grande en profundidad, pero sí que puedes descubrir sus principales atractivos y quedarte con un sabor de boca muy dulce. ¿Te apetece conocer nuestro itinerario recomendado? ¡Entonces no te pierdas nada de lo que viene a continuación!
Viernes: un primer paseo por el centro histórico
Puedes empezar tu fin de semana paseando por el centro de Berlín y disfrutando de la majestuosa Puerta de Brandeburgo, seguramente uno de los símbolos más conocidos de Alemania por haber sido testigo de algunos de los acontecimientos más importantes tanto del país como del continente.
Si andas un poco más llegarás al Reichstag, que es la se de del Parlamento alemán. Te encantará subir hasta su cúpula de cristal, ya que desde ella puedes disfrutar de unas fantásticas vistas de la ciudad. Eso sí, reserva con antelación para no quedarte con las ganas.
Lo siguientes que puedes hacer es caminar por el Monumento a los Judíos de Europa Asesinados, un espacio muy grande que se transformó con bloques de hormigón de distintas alturas y que sirve de recuerdo. Sin duda, un lugar que hay que visitar sí o sí porque invita a reflexionar sobre uno de los capítulos más oscuros de la historia.
Sábado: historia, museos y arte urbano
El sábado por la mañana puedes descubrir más cosas sobre el pasado de Berlín. Para ello, nada como visitar el Muro de Berlín, que como seguramente ya sabrás dividió la ciudad durante casi tres décadas. En ese sentido, East Side Gallery es un tramo especialmente significativo, ya que se trata de una caminata bordeando 1,3 kilómetros de muro que ha sido decorado con murales de artistas de todo el planeta.
Lo siguiente que puedes hacer es ir a Museum Island (Isla de los Museos). Está declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y pronto descubrirás que sus colecciones de arte y arqueología son sencillamente espectaculares.
Por la tarde puedes ir a Kreuzberg, un barrio multicultural del que todo el mundo destaca sus mercados, sus restaurantes y sus cafeterías, los mismos que te permiten sumergirte en un ambiente alternativo de lo más acogedor. Allí podrás probar algunas de las especialidades culinarias de Berlín, como por ejemplo el currywurst, que es una salchicha con salsa de tomate especiada y curry.
Domingo: parques, barrios con encanto y gastronomía
El domingo puedes tomártelo con calma y empezar el día en Prenzlauer Berg, un barrio repleto de edificios históricos y calles arboladas. También podrías acercarte al mercadillo de MAauerpark si coincide con tu visita, ya que allí encontrarás puestos ideales para curiosear y empaparte del ambiente local.
¿Lo siguiente que puedes hacer? Pasear por Tiergarten, que es uno de los parques más grandes de la ciudad. Además de disfrutar de sus zonas verdes y lagos, también te puedes pedir un plato típio alemán o disfrutar de una buena cerveza en la terraza si el tiempo no es muy frío.
Consejos para aprovechar el fin de semana
Como Berlín es una ciudad bastante grande, te recomendamos utilizar el transporte público, especialmente si vas con niños. Fíjate en los horarios de los museos y ten en cuenta que es importante reservar con antelación en determinados lugares. Si vas a pasear sin utilizar el transporte público, asegúrate de llevar un calzado cómodo.