
Es un viaje a las formaciones rocosas más espectaculares de Norteamérica, concentradas en el insólito Parque Nacional de Arches, en el suroeste de Utah, en Estados Unidos, donde se concentra la mayor cantidad de insólitas formaciones rocosas del mundo y donde el agua, el frío y el viento, con su aliado el tiempo, han tallado un museo de esculturas gigantes que desafían la ley de la gravedad. Hay unos 1.700 arcos de piedra naturales en este parque, al menos según los cálculos más conservadores.
Los geólogos distinguen entre puentes y arcos. Los primeros han sido moldeados por la fuerza del agua que lame la roca hasta excavar, mientras que los arcos han sido tallados por un proceso diferente donde el agua y la nieve son protagonistas, ya que con las heladas nocturnas actúa como una cuña que desgarra los bloques. Hace unos 10 años se descubrió un arco desconocido de 13 metros de longitud. Un monumento natural debes visitar si vas a viajar a Utah.








