El archipiélago de Cabo Verde se encuentra en el Océano Atlántico, a unos 500 kilómetros de la costa africana de Senegal. Está formado por las islas de Sotavento (Maio, Sao Tiago, Fogo y Brava) y por las de Barlovento (Santo Antao, Santa Luzia, Sao Vicente, Boa Vista, Sao Nicolau y Sal), además de unos cuantos islotes.

islas de Cabo Verde
En total, en Cabo Verde viven menos de medio millón de personas, que tienen el portugués como su idioma oficial, aunque la mayoría de la población también habla el kriolu, nacido del mestizaje entre algunas lenguas del oeste de África y el portugués.
Su cultura mezcla elementos tanto europeos como africanos en medio de una rica flora y fauna, con especies exclusivas de este archipiélago.
Sin embargo, las islas del Cabo Verde no destacan demasiado por su vegetación: la cantidad de árboles y plantas es más limitada de lo que se espera de un sitio como este. La explicación la encontramos en las fuertes sequeras que vive constantemente el archipiélago y en su origen volcánico. De hecho, en la isla de Fogo se pude contemplar un volcán que aun está activo.
Sao Tiago, la isla principal
La capital de Cabo Verde es Praia, que también tiene el honor de tener el puerto más importante del archipiélago. Praia está situada en el sud de la isla de Sao Tiago (en Sotavento), la más grande de la república y la primera que fue habitada. Allí también destacan otras poblaciones como Ribeira Grande, ahora conocida como Cidade Velha, donde se pueden contemplar algunos vestigios de las primeras huellas de los portugueses. Al norte de Praia encontramos la localidad de Tarrafal, un pequeño pueblo de pescadores, con una magnífica playa, que combina el dorado de la tierra con el turquesa transparente de sus aguas.

Isla de Sao Tiago
En la isla de Brava destaca una población, Nova Sintra, considerada la más bonita de Cabo Verde. En la isla de Fogo es imprescindible visitar su impresionante volcán.

Volcán en la Isla de Fogo
Las islas del norte
Las islas del norte también cuentan con atractivos para disfrutar de una magnífica estancia. Entre ellas destaca la isla de Sao Vicente, conocida como la isla de la música y donde se pueden escuchar estilos bien diferentes que reflejan los diversos orígenes de la población. En Sal, merece la pena visitar las impresionantes minas de sal, que dan el nombre a la isla, y practicar algún deporte acuático como el submarinismo o el surf.
La isla de Boa Vista también destaca por ser un sitio ideal para practicar los deportes de agua, ya que sus playas de arena blanca parecen salidas de otro mundo. Allí, los restos del barco Cabo Santa María, que naufragó durante un viaje a Brasil, continuan sorprendiendo a muchos turistas que se acercan hasta la zona.
Barco Cabo Santa María
Otros datos de interés
* Nombre oficial: República de Cabo Verde
* Área: 4,033km²
* Costas: 965km.
* Puertos principales: Mindelo, Praia, Tarrafal
* Capital: Praia
* Moneda: Escudo caboverdiano
* Idioma Oficial: Portugués
* Gentilicio: Caboverdiano(a) OTX


El país, uno de los últimos en donde sobrevive el comunismo bajo el régimen de Fidel Castro, nunca ha sido excesivamente propenso al turismo. Sin embargo, el trato dado por los cubanos a los turistas que visitan su país es de lo más amable que podemos imaginar.
En Matanzas nos podemos deleitar con sus playas de arena blanca y agua cristalina que nos harán salir de lo más arrugados del agua. Además, también es ideal para la práctica de todo tipo de deportes acuáticos.
La cocina es muy apreciada por todo aquel que visita Cuba. Se basa en el cerdo asado, frijoles, plátano y arroz.
Ciudad más poblada: Ciudad de La Habana



¿Cuál es el país más feliz del mundo? Si hay respuesta para eso, tiene que ser Vanuatu, al menos es lo que asegura un estudio de la Fundación New Economics de Gran Bretaña. Uno cree que se ha tardado mucho tiempo en reconocer que Vanuatu, país independiente desde 1980, cuenta a su favor con tantos parámetros positivos. En primer lugar, tiene numerosas playas donde no va nadie el mismo día que se te ocurre ir a ti. Puedes ser el dueño provisional de muchas olas, el capitán de ríos llenos de langostinos de agua dulce, y el jefe de algunas palmeras bajo las que anidan los cangrejos del cocotero, siempre celosos de esas nueces que parten con sus pinzas y que comen con delectación. No te dan nada, pero tampoco te muerden.





