Viajar a Alberta


Alberta es un paraíso para los amantes de la naturaleza. Sus tierras se encuentran enriquecidas por inmensos espacios abiertos y espectaculares puestas de sol. La provincia es famosa por los conocidos picos de las gloriosas Rocky Mountains y la belleza de sus parques, sin olvidarnos del primer parque nacional de Canadá, Banff.

En contra de lo que muchos creen, Alberta también cuenta con vastas llanuras, pero es en las Rocky Mountains donde los visitantes encuentran mucha más diversión. Se puede conducir por la ruta Icefields Parkway. También se puede practicar senderismo a través de los parques arbolados inmensos. Te sorprenderán, por esta misma área montañosa, los lagos que encontrarás. Las imágenes que recojas con tu cámara serán dignas de una gran postal.


No debes olvidarte de visitar el conocido como museo de historia, Fort Edmonton Park. En él, descubrirás aquella Alberta poblada por los buscadores que se volvían locos buscando continuamente oro, haya por el 1897. También aprenderás más sobre el descubrimiento del petróleo al sur de Edmonton en 1947, que aseguró a la ciudad su futuro, convirtiéndola en una de las áreas metropolitanas con un mayor crecimiento de Canadá.


Edmonton, se merece una gran visita. Si decides visitarlo durante el mes de julio, podrás disfrutar de diferentes actividades que se realizan por la zona, como por ejemplo algunas ferias y conciertos. Edmonton organiza diferentes eventos en los que se reviven los días de la fiebre del oro. Descubre todo lo que puedes de este “natural” destino, ya que Alberta es un lugar inolvidable.

Cosas que debes saber de Montreal


Montreal combina perfectamente la urbanidad descarado del Nuevo Mundo con el encanto romántico de sus distritos europeos con sabor histórico. A pesar de que sus rascacielos son un testimonio de la influencia económica que hay en la segunda ciudad más grande de Canadá, los visitantes se sienten más atraídos por los coches de caballos y los paseos por las calles empedradas del casco antiguo.

Montreal está situado en una isla, de 50 km por 16 km, entre la Rivière des Prairies y el río San Lorenzo. «Descubierta» por Jacques Cartier en 1535, la isla estaba ya habitada y era conocida con el nombre de Hochelaga. En 1642, Hochelaga fue abandonado en favor de la colonización europea. Fue una colonia francesa hasta 1760, cuando Montreal “cayó” en manos británicas. En la actualidad 67% de los habitantes habla francés, lo que hace de Montreal, la segunda ciudad habla francesa en el mundo después de París.


Los edificios con encanto del Viejo Montreal, son hoy en día la “sede” de un sinfín de boutiques, bares, hoteles y restaurantes. La torre más alta del mundo inclinada se puede visitar en la cima del Estadio Olímpico, un legado de los Juegos Olímpicos del verano de 1976. En esa misma zona encontrarás su inmenso Jardín Botánico.


Conocerás el ‘verdadero’ Montreal en sus barrios. Boulevard St-Laurent, le corta de este a oeste. Es la calle más animada de la ciudad, donde las tiendas, bares y restaurantes étnicos atraen a las multitudes hasta bien entrada la noche. La mejor época para visitar Montreal es en verano, cuando incluso las noches pueden llegar a ser sofocantes y la ciudad entera está de fiesta a todas horas.

Visitar Halifax


El acceso a las ciudades de Halifax y Dartmouth se realiza a través del puerto de Halifax, el segundo puerto natural más grande del mundo. Una vez que entras podrás ver el impresionante movimiento que el puerto tiene a todas horas: buques portacontenedores, remolcadores, embarcaciones de recreo y yates de amarre se mezclan para darte la bienvenida.

A los lados del muelle comenzarás a encontrar propiedades históricas, pubs, tiendas, museos y parques que seguro te encantan. En verano, los conciertos de jazz y músicos callejeros, los festivales de música y los eventos deportivos convierten a Halifax en un gran centro de recreo al aire libre. Durante el resto del año podrás disfrutar de diferentes exposiciones de arte, mercados de artesanía y una muy buena comida.


La película “Titanic” renovó la atención en Halifax al recordarnos a todos que alrededor de 150 víctimas del desastre están enterradas en sus tres cementerios. El Maritime Museum of the Atlantic te permitirá conocer un poco mejor la historia del accidente. Los mejores meses para visitar la ciudad son julio y agosto. Hay un dicho en Nueva Escocia que no debes olvidar: «Si no te gusta el tiempo, espera un minuto». Vete preparado, ya que puede que el mismo día necesites un impermeable, un traje de baño y una chaqueta.


La mayoría de las excursiones para la observación de ballenas, cruceros para conocer vida silvestre, tours en bicicleta y alquiler de kayaks en el mar tienen su temporada alta desde mediados de junio hasta mediados de septiembre. Así que si vas a ir en estas fechas recuerda que debes reservar con anterioridad las actividades que quieras realizar.

Pequeña historia de Winnipeg


Winnipeg se caracteriza por un cierto aislamiento geográfico y por sus tradicionalmente conocidos largos y fríos inviernos. Todo esto ha fomentado un espíritu de independencia muy marcado entre sus habitantes. A pesar de que las entradas desde Occidente han disminuido (a nivel transportes), la capital de la provincia de Manitoba tiene una escena cultural muy importante. Esta incluye: una orquesta sinfónica, una compañía de ballet, dos grandes teatros y una fuerte comunidad artística que es la envidia de muchas de las grandes ciudades canadienses.

Históricamente, el embudo de Winnipeg sufrió una de las primeras grandes oleadas de inmigración a Occidente. Británicos y franceses se enfrentaron por su colonización, con la posterior llegada de los ucranianos, italianos y diferentes grupos que pertenecían a diferentes religiones como judíos y menonitas.


El crecimiento de la población es constante, llegando a ser unos 706.700 habitantes en 2007. Después de años de un crecimiento modesto, desde finales de los años 80, Winnipeg ha aumentado su crecimiento gracias a la apertura de nuevos negocios y a la evolución de la reactivación del centro de entretenimiento y turístico. También ha sido muy importante el desarrollo residencial aunque continúa manteniendo su antiguo encanto con las clásicas casas reformadas que ocupan los laterales de la vía del tren.

En 1886, la Canadian Pacific Railway llegó al pueblo. La creación de la estación de tren produjo una avalancha de inmigrantes europeos. Gracias al auge del ferrocarril comenzaron a instalarse en la zona diferentes empresas que ayudaron a la revalorización de la misma, convirtiendo a Winnipeg en un centro esencial para las industrias de ganado y cereales. Llegó a convertirse en el principal mercado del oeste de Canadá.

El lago Peyto en Canadá


El lago Peyto es un lago de origen glaciar casi perfecto, uno de los lagos más bonitos del mundo, se encuentra localizado en el Parque Nacional Banff, en las Montañas Rocosas de Canadá. Posee un color turquesa prácticamente inverosímil, resultado de la erosión del agua sobre las rocas, que desprenden unas partículas con un matiz brillante.


Si tienes la suerte de poder visitar el lago Peyto, contemplarás un paraje incomparable, idílico y maravilloso. Situado a una altitud de unos 1880 metros, una longitud de 2,8 km. y una anchura cercana a los 800 metros, siendo su superficie total de 5,3 km cuadrados.


Se accede desde un mirador natural que se encuentra sobre el lago desde la Icefields Parkway, la Autovía 93, también conocida como la «Carretera de los campos de hielo». Al lado del mirador hay un lugar para estacionar los coches y desde allí emprender un camino para senderistas con lugares preparados para la acampada.
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La ciudad de Calgary


Con la cara oriental de las Montañas Rocosas como telón de fondo, nos encontramos Calgary. La población local, los ferrocarriles, los vaqueros, el ganado y el petróleo se han unido para crear una ciudad moderna con un trasfondo muy tradicional. La ciudad disfruta con sus partidos de fútbol profesional y sus equipos de hockey, pero durante el mes de julio el protagonista imprescindible es el rodeo.

Calgary acogió los Juegos Olímpicos de Invierno de 1988. Sus pistas de nieve kilométricas y con grandes bajadas están en Kananaskis, a menos de 90 minutos al oeste de la ciudad. Si lo que quiere es ser un intrépido aventurero no puedes dejar de visitar el Parque Provincial de Dinosaurios. Allí podrás encontrar todo tipo de fósiles que dejarán que tu imaginación vuele como la de un niño.


Hay otros museos en la ciudad que no debes perderte: el Royal Museum de Drumheller Tyrell, el museo Glenbow (es uno de los principales museos de Canadá), y el EPCOR (Centro de Artes Escénicas de teatro y musicales). De junio a septiembre es muy probable que puedas disfrutar de un montón de festivales y también encontrarás un mayor número de alojamientos abiertos. La primavera y el otoño ofrecen días más tranquilos y en septiembre puede ser un viaje particularmente gratificante ya que te encontrarás con una combinación perfecta de clima cálido y el follaje del otoño.


Aunque el invierno puede ser muy frío, también es uno de los mejores momentos para visitar la ciudad. La abundante nieve esponjosa mezclada con el cielo claro y estrellado por la noche te permitirá ver las más bonitas auroras boreales. El invierno es también ideal para ir a practicar deportes al aire libre como por ejemplo el esquí.

Peace Bridge, un puente con 700 luces LEDs

El Peace Bridge o Puente de la Paz ya no volverá a ser lo que era. El puente que une Canadá y Estados Unidos ahora será más ecológico que nunca gracias a las 700 luces LEDs que lleva incorporadas. Las ciudades de Buffalo, Nueva York y Fort Erie, mediante sus gobernantes, han decidido esta inversión que ha costado alrededor de 1,2 millones de dólares.

El aspecto final es espectacular. Se pueden ver hasta 3 colores distintos que se van combinando en varias animaciones muy agradables para la vista. Así pues, en días especiales como San Patricio, se jugará con los colores más que de costumbre para celebrar lo que haga falta.

Estas luces son de bajo consumo y muy resistentes a las duras condiciones climatológicas que se dan en esta zona. Además, requieren un mantenimiento menor y proporcionan más seguridad a los habitantes al verse más iluminados por la noche.

El puente no es moco de pavo, pues fue inaugurado en 1927 y tiene una longitud de 1.768 metros.

Descubre Banff en Canadá


Comparar montañas es muy subjetivo e impreciso, sin embargo, pocos negaran que los más de 640 km (397 millas) que conforman las Rocosas canadienses, que se extienden a lo largo de Alberta llegando a British Columbia, son unas montañas que forman uno de los lugares más extravagantemente bellos del mundo.

Esta impresionante cadena montañosa lleva siglos formándose combinando las diferentes fuerzas de la naturaleza. En sus valles y sus boques no te resultará nada difícil encontrar todo tipo de pequeños y grandes mamíferos, flores silvestres, ríos y lagos de agua cristalina.


Banff National Park es un destino de temporada. Las mayores vistas las recibe en verano cuando se pueden realizar largos paseos por sus interminables senderos, aunque para los amantes al ski, también hay una obligada visita en invierno. Millones de personas visitan el parque todos los años sobre todo durante los meses de julio y agosto, que son los meses más calurosos y secos en el parque.


Se puede visitar a finales de la primavera (mayo-junio) o a principios de otoño (septiembre), cuando además los precios son más bajos, hay menos gente y las temperaturas hacen la estancia mucho más cómoda. El inconveniente de una visita fuera de temporada es el hecho de que no se pueden ver demasiadas flores silvestres, que hacen que el paisaje sea mucho más bonito.

Si vas a pasar todo el día en la zona, comienza el día temprano y dirígete al Centro de Información de Banff, donde se puede recoger información y mapas sobre los principales sitios que hay que visitar. Una de tus paradas puede ser Lake Louise y continuar después caminando hacia Johnston Canyon donde podrás disfrutar de su espectacular cascada. Asegúrate de cenar en un buen sitio, ya que te lo habrás ganado después de un día agotador.

El hotel The Fairmont Banff Springs


Este hotel, está situado en el centro de la vida silvestre de Alberta (Canadá). Nada más llegar divisarás una especie de gran castillo de la Disney, con un toque escocés. Lo mejor es que compres un buen mapa para llegar y como no, un buen plano del inmenso castillo ya que cuando entre encontrarás un sinfín de escaleras, techos abovedados, torres y columnas de piedra que te harán perderte.

Las habitaciones

En la parte inferior del castillo encontrarás las acogedoras habitaciones Fairmont con vistas a las montañas, y decoradas con muebles antiguos. Lo malo es su tamaño; son sólo 160 pies, y algunas solo tienen vistas al parking. Así que plantéate el pagar un poco más y elegir las habitaciones un poco más amplias (260 pies) con vistas al valle que seguro que te encantarán.


El personal

Este es uno de sus puntos más fuertes. El personal tiene siempre una sonrisa amable y una actitud que va más allá de los tópicos habituales, pero no esperes ver la misma persona dos veces, a menos que estés alojado durante más de una semana.


Instalaciones

No te pierdas el Salón del Patrimonio, con su historia ilustrada de la cultura de las montañas Rocosas y la Canadian Pacific Railroad. Para descansar, relájate en una de las tres piscinas o en la cascada de la piscina mineral para calmar dolores musculares. Tiene varios restaurantes pero ten cuidado ya que si el hotel está completo estos siempre están llenos y será difícil encontrar mesa. Practica golf en su campo de 27 hoyos, o reserva un viaje en teleférico hasta la ladera de la montaña.

Toronto, una ciudad para quedarse

Toronto es la ciudad más poblada de Canadá. Capital de la provicina de Ontario, es el centro financiero del país y cuenta con una población de 2.503.281 habitantes. Además, es la quinta ciudad más grande de Norteamérica y la mayor área metropolitana de Canadá. Su principal atractivo es la famosa Torre CN que, con 553 metros de altura, la convierte en una de las 10 ciudades con más rascacielos del mundo.


Toronto y la Torre CN

El clima es suave gracias a su localización meridional dentro del país y a que se sitúa cerca del lago Ontario. Podríamos decir que se trata de un clima continental húmedo, con veranos templados y húmedos e inviernos normalmente fríos.
Toronto tiene un rango de temperaturas diurnas bastante bajo debido a la urbanización y a la proximidad del agua.
Los inviernos pueden ser extremadamente duros cuando se llega a los 10ºC bajo cero. Las tormentas de nieve no son algo cotidiano pero hay que tenerlas en cuenta. Y es que la nieve puede caer en cualquier momento entre los meses de noviembre y abril.
El verano se caracteriza por largos periodos de clima húmedo. Las temperaturas pueden llegar a superar los 35ºC.
En cuanto a las precipitaciones, estas se distribuyen de forma estable a lo largo del año.

Si nos adentramos en la ciudad, veremos rápidamente el porque Toronto es una de las ciudades con una mayor diversidad étnica de Canadá. Conviven más de 150 grupos étnicos que hablan más de 100 idiomas. Los más numerosos son los ascendentes ingleses, escoceses e irlandeses. Otros grupos étnicos importantes proceden de Alemania, India, Pakistán o Sri Lanka.


St. Michael’s Cathedral

En cuanto a religiones, el cristianismo se lleva la palma con un 31% de fieles torontorianos. Le sigue un 21,1% de protestantes, un 4,8% de cristianos ortodoxos y un 3,9 de otros credos cristianos. Los islamistas juntan un 6,7%, los hinduístas un 4,,8%, los judíos un 4,2% y los budistas un 2,7%, entre otras religiones.


Catarátas del Niagara

La economía de Toronto es una de las más fuertes de Norteamérica. Se trata del principal centro comercial, industrial y financiero de Canadá y uno de los más importantes del continente. El gran crecimiento económico de la ciudad se ha llevado a cabo gracias al descubrimiento de grandes yacimientos de recursos naturales a lo largo de la provincia de Ontario y a la creciente presencia de la industria automovilística en todo el sur de la provincia.


Playa urbana de Toronto

Si nos interesa saber donde ir a comprar, es bueno tener en cuenta las numerosas galerías comerciales subterráneas que suelen estar abiertas de 9 de la mañana a 5 de la tarde. Generalmente son tiendas de ropa aunque también podemos encontrar tiendas especializadas en juguetes y otro tipo de artículos.


Torre CN vista de noche

En cuanto al turismo, Toronto es la ciudad más visitada del país. Cada año recibe algo más de 4 millones de turistas. La Torre CN antes comentada y la calle más larga del mundo según el libro de los récords Guinness (Yonge Street con 1,896 kilómetros), la hacen muy atractiva. Además, una buena gastronomía cimentada por el salmón y el venado, dan sabor a esta ciudad abierta a todo tipo de personas.


St. James Cathedral

Lugares de interés que no te puedes perder

– Torre CN
– Harbourfront
– Museo Gardiner de arte cerámico
– SkyDome (centro deportivo)
– Le Petit Glenn
– Air Canada Centre (centro deportivo donde juegan los Toronto Raptors)
– Museo Real de Ontario
– Toronto Zoo
– Nuit Blanche
– Caribana
– Universidad de Toronto
– Galería de Arte de Ontario
– Toronto Eaton Centre (centro comercial)
– Castillo Casa Loma
– Princess of Wales Theatre y Royal Alexandra Theatre
– St. Michael’s Cathedral
– St. James Cathedral


Air Canada Centre