10 enclaves de Europa

Gibraltar
Son muchos los que utilizan erróneamente la palabra enclave como sinónimo de paraje o lugar. En realidad, este término se refiere al territorio (distrito, municipio, provincia, comunidad autónoma, país…) que pertenece a una jurisdicción territorial completamente rodeada por territorio de otra u otras jurisdicciones. Uno de los casos más conocidos es el de Berlín Occidental que, hasta 1990, se encontraba dentro de la Alemania Democrática pero pertenecía a la Alemania Occidental.

Mención aparte merecen algunos países soberanos que están completamente rodeados por otro. En Europa podemos encontrar San Marino, que está enclavado en Italia, y la Ciudad del Vaticano, que está rodeada por la ciudad de Roma, Italia. Más allá de estos lugares, en el viejo continente es posible encontrar otros muchos enclaves. ¡Te hablamos de algunos de los más conocidos a continuación!

Llivia

Llivia
En primer lugar, queremos hablar de Llivia, una localidad perteneciente a la provincia de Girona a pesar de estar rodeada en su totalidad por el territorio francés del departamento de Pirineos Orientales como resultado del Tratado de los Pirineos de 1659, cuando España cedió a rancia 33 pueblos.

Ceuta y Melilla

Ceuta
También debemos hablar de Ceuta y Melilla, dos ciudades autónomas de España que se encuentran en el Norte de África. En este sentido, es importante tener en cuenta que en Marruecos quieren que ambas ciudades formen parte del reino alauí.

Gibraltar

Gibraltar1
No podía faltar en esta lista Gibraltar, un territorio británico situado en una pequeña península del extremo sur de la Península Ibérica, haciendo frontera con España. Como bien sabes, nuestro país reclama su soberanía y, de hecho, este enclave ha sido objeto de disputa en las relaciones hispano-británicas desde principios del siglo XVIII.

Campione d’Italia

Campione-dItalia
Uno de los enclaves más conocidos de Europa es Campione d’Italia, un municipio italiano de la provincia de Como (región de Lombardía), que está en territorio de la Confederación Suiza. Eso sí, en este caso la integración de los habitantes con Suiza es bastante amplia y, de hecho, utilizan el franco suizo.

Kaliningrado

Kaliningrado
Entre Polinia y Lituania se encuentra Kaliningrado, un territorio habitado por un millón de personas que pertenece a Rusia. Es importante tener en cuenta que se trata de una importante base naval para los rusos, ya que es el único de sus puertos en el mar Báltico cuyas aguas no se congelan durante el invierno.

Najichevan

Najichevan
Otro enclave curioso es la República Autónoma de Najicheván, un territorio perteneciente a Azerbaiyán que está separado del resto del país por Armenia e Irán. Además, hace frontera con Turquía.

Jungholz

Jungholz
También queremos hablar de Jungholz, una ciudad del estado austríaco de Tirol, a la que solo puede accederse a través de Alemania. De hecho, solo está conectado con Austria por un punto: la cumbre de la montaña Sorgschrofen. Así, la falta de conexión llevó a este territorio a estar incluido en el área de aduanas de Alemania hasta que Austria ingresó en la Unión Europea.

Büsingen am Hochrhein

Busingen-am-Hochrhein
Otro enclave que queremos destacar es Büsingen am Hochrhein, un pequeño pueblo alemán que está completamente rodeado por territorio del cantón suizo de Schaffhausen. Este territorio utiliza los servicios de ambos países para sus necesidades de teléfono, correo y transporte público. Su moneda oficial es el euro, pero lo cierto es que sus habitantes suelen utilizar el franco suizo.

Baarle-Hertog

Baarle-Hertog
También encontramos un enclave en los Países Bajos. Se trata de Baarle-Hertog, un municipio perteneciente a la provincia belga de Amberes que tiene fronteras complicadas con Baarle-Nassau. De hecho, algunas casas están divididas entre los dos países.

Erenköy

Kokkina
Por último, queremos hablar de Erenköy, una aldea anteriormente conocida como Kokkina que se encuentra en territorio chipriota. Tras diferentes conflictos, el pueblo se ha mantenido como campamento militar turco-chipriota desde 1976.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *