Basilea, una ciudad llena de cultura


Si viajas a Suiza no dejes de visitar si tienes la ocasión la ciudad de Basilea. Esta es la tercera ciudad con mayor población del país y se encuentra al noroeste de este sobre el río Ron. Es una ciudad que destaca sobre el resto tanto por la gran calidad cultural que ofrece, como por su tradicional mercado o su sede de ferias desde el medievo.

Se encuentra situada en el triángulo fronterizo que constituyen Alemania, Francia y la propia Suiza. Se la considera además como una ciudad universitaria, en concreto Basilea es la más antigua de todas las ciudades universitarias de Suiza y se distingue del resto por mantener un carácter abierto al mundo.

La gran mayoría de los turistas que la visitan, la primera impresión que tienen de Basilea es que es una ciudad típica centroeuropea, coqueta y próspera. Está repleta de museos, en concreto podrás disfrutar si tienes tiempos suficiente de veintisiete. Pero no sólo eso, son también numerosas las exposiciones de lujo que tienen lugar en la ciudad. Un punto muy a favor de ella es su transporte público que es ejemplar. Es también una ciudad sin sobresaltos y tranquila.

De entre todos los museos que te decimos de los que podrás disfrutar, tanto de arte como de historia, te ofrecemos una breve lista a continuación por si no dispones de tiempo suficiente para todos ellos: El Kunstmuseum, la Fundación Beyeler en Riehen, el Museo Tinguely, La Kunsthalle, el museo de historia “La música”, el Museo de historia, el museo de historia Los callèches, el museo de historia natural y el museo de historia El habitat. Basilea cuenta además con importantes galerías, numerosas funciones teatrales, óperas, ferias y otros muchos eventos.

Un paseo por Zúrich, la gran metrópoli suiza


Zúrich es una ciudad fascinante, ofrece todo un abanico de aventuras para viajar: más de 50 museos y 100 galerías de arte, marcas internacionales para ir de compras, intensa vida nocturna, baños en un lago y fluviales en pleno centro, así como excursiones a la montaña casera Uetliberg. Todo con vistas a unos Alpes cubiertos de nieve en el horizonte.

Zúrich es ciudad más grande de Suiza, se halla en el extremo septentrional del Lago de Zurich. El ambiente multicultural y la oferta de ocio atrae a turistas de todo el mundo. Zúrich es muy fácil de alcanzar, ya sea por tren, avión o coche. El aeropuerto internacional tiene conexión directa con más de 150 destinos de todo el mundo. A sólo diez minutos en tren del aeropuerto, llegamos a la estación principal de ferrocarril de Zúrich, en pleno centro de la ciudad formando un importante nudo ferroviario europeo.

El foso de agua de la fortaleza de la ciudad fue convertido en la principal calle comercial, que contribuyó a la popularidad de Zúrich como galería de compras europea, siendo un centro de renombre internacional para marcas de moda, joyas y relojes. Pero si lo que te gusta es la moda visita Zürich-West o bien en el barrio de Aussersihl. Zúrich cuenta con una importante densidad de clubes para disfrutar de los mejores ambietnes. Desde el House-Party en el legendario Kaufleuten hasta la mejor música de los años ochenta en el club más antiguo de la ciudad Mascotte y la fiesta gay en el Labor-Bar.


El Zürichsee, popular lago de la ciudad, linda en su orilla meridional con las colinas de Albis y Zimmerberg, en la orilla septentrional con la cordillera Pfannenstielkette, anlazando los cantones de Zurich, San Gall y Schwyz. La zona es actualmente un destino popular de excursiones, siendo sus orillas zonas residenciales muy solicitadas. Otros destinos populares en el Lago de Zurich son las numerosas playas, el Alpamare en Pfäffikon, el parque acuático cubierto más grande de Europa, las islas soleadas Ufenau y Lützelau cerca de Rapperswil, la pasadera de madera para peatones que atraviesa el lago entre Rapperswil y Hurden, la iglesia barroca de Lachen, la conocida fábrica de chocolate Lindt & Sprüngli en Kilchberg y, por supuesto, la agitada metrópoli Zurich con sus numerosos monumentos, la conocida calle de compras «Bahnhofsstrasse» y una abundante oferta cultural.

Propuestas y fiestas importantes

– Sechseläuten. Cada año, las cofradías de Zurich y la población celebran entusiasmados su fiesta tradicional de primavera (abril).
– Festival Tropical Caliente. Ritmos calientes como salsa o samba y una mezcla divertida de estrellas grandes y pequeñas de la música latina hacen bailar a los invitados a la fiesta (junio).
– Streetparade. Uno de los espectáculos techno más grandes del mundo atrae a los aficionados de toda Suiza y de países vecinos a la ciudad a orillas del Limmat (agosto).
– Zürcher Festspiele. Ante el escenario de verano de Zurich se celebra cada año un festival con una combinación singular de ópera, concierto, teatro, baile y teatro libre (junio/julio).

Visitas recomendadas

– Kunsthaus. El museo de arte más importante de Suiza acoge una colección de todos los períodos importantes del arte europeo desde la edad media hasta la actualidad.
– Museum Rietberg. El museo presenta arte sobre todo de la India, China y África.
– Bahnhofstrasse. La milla de la banca con exclusivas tiendas de moda, galerías de compras y cafés callejeros que invitan a callejear.
– Zoo. Con una nave de sistema ecológico de 11.000 metros cuadrados, con varias cientos de variedades animales y plantas de la selva pluvial Masoala de Madagascar.
– Casco antiguo. Con sus galerías de arte, tiendas de antigüedades y librerías un destino favorito entre los aficionados al arte. Durante la noche, el casco antiguo se convierte en un barrio de diversión para un público muy variado.

Hotel Iglú de lujo


Valorado por encima de un hotel de 5 estrellas encontramos en en el resort suizo de Davos, un Hotel Iglú que ofrece la oportunidad de relajarse y disfrutar de la vida como tal y como hace un esquimal.

Situado en medio de un paraje inigualable, rodeados de pistas de esquí de hasta 2.600 metros (8500 pies), donde las temperaturas son a veces de menos 20 grados, aquí podrás vivir una experiencia única. La red de 15 iglús conectados por túneles, se parece más a un cruce entre cuevas neolíticas y una eco-complejo de viviendas encaramado en los Alpes. También ofrecen algunas comodidades que no son tan comunes en la naturaleza, tales como sauna y jacuzzi.

Hemos construido el complejo en cinco semanas utilizando globos inflables gigantes que luego fueron cubiertas con nieve

Explicó Alexander Lau, uno de los diseñadores de los iglúes de Davos.

La forma de construirlos es cubriendo esos inmensos globos con los quitanieves y el frío hace el resto. Una vez comprobada que la construcción está completamente consolidada se desinflan los globos, y comienza la distribución del interior de la gran habitación: habitaciones, baños, bar, restaurante e incluso una sala de conferencias. El Hotel Iglú nació de una apuesta. Adrian Guenter, un suizo fanático del snowboard, apostó que sería capaz de construirse un iglú en una de las montañas, que durase mucho tiempo y que podría realizar la distribución del iglú como si fuera una casa. Está claro que ganó la apuesta y gustó tanto que en dos años se había convertido en un gran negocio.

En la actualidad cuenta ya con cuatro hoteles en Suiza, uno en Alemania y el último en incorporarse a la lista en el Principado de Andorra en los Pirineos.