Consejos para viajar a Bangkok


Conocer Tailandia debería estar en la lista de lugares por visitar de todo buen viajero, sobre todo de los más aventureros y curiosos. Se trata de un país repleto de color, sabor, cultura y tradición, y no es de extrañar que siga siendo, año tras año, uno de los destinos más solicitados por gentes de todo el mundo. Y en especial la capital, Bangkok, que atrae miles de turistas ávidos de descubrir todos sus tesoros.

Hoy es una ciudad cosmopolita y rebosante de vida, que garantiza días (y noches) de pura diversión. Además de monumentos y lugares de interés, Bangkok posee una vida nocturna intensa, auténtica y sofisticada. No lo descartes si quieres vivir unas vacaciones especiales.

Impresionantes templos budistas


Es la ciudad más poblada de Tailandia y también la más atractiva a nivel turístico. Los alicientes para visitarla se multiplican, por lo que harás bien en dedicarle unos cuantos días si quieres captar su verdadera esencia. Hierve de ajetreo y energía tanto de día como de noche, y está llena de rincones apasionantes. Desde visitar espectaculares templos budistas hasta deambular por sus agitadas calles. Todo en Bangkok se convierte en una aventura.

Wat Pho, por ejemplo, es el templo más grande de Bangkok. Contiene numerosas imágenes de Buda, aunque la más sorprendente es un Buda reclinado de colosales dimensiones, ricamente decorado. Muy cerca está el Gran Palacio Real, repleto de maravillas que te dejarán con la boca abierta. Si quieres visitar estos lugares, deja en el hotel tus atuendos veraniegos y acude correctamente vestido, pues de lo contrario quizá no te dejen entrar.

Comer en la calle


Viajar a Bangkok es toda una experiencia. Sus calles están llenas de puestos de comida. Los tailandeses adoran la vida en el exterior y suelen comer a pie de calle, por lo que podrás degustar las especialidades de la gastronomía tailandesa sea la hora que sea (estos puestos están abiertos las 24 horas del día). Brochetas de pollo frito, todo tipo de verduras, y arroces son los platos más habituales, eso sí, condimentados con muchas especias, lo que le da a la comida un sabor muy característico.

Hay mercados sorprendentes como Patpong o Chatuchak, en los que encontrarás mil tesoros para traerte (cuidado con el exceso de equipaje). En cuanto a la marcha nocturna, Bangkok se convierte en un hervidero en cuanto se pone el sol. No faltan los restaurantes, teatros, discotecas y pubs con un ambiente muy divertido.

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