Viajar a Houston


Si algún día me tocara una millonada tengo claro que una de primeras cosas que haría sería pegarme unos meses haciendo una ruta por Estados Unidos para poder descubrir tantos y tantos rincones que me apetece conocer. En este caso hablo de Houston, en Texas. Es la cuarta ciudad más poblada del país y la mayor del Estado. Tiene unos dos millones y medio de habitantes. Seguro que recuerdas perfectamente aquello de “Houston, tenemos un problema” que dijo Tom Hanks en la película “Apollo 13”.

Houston es una mezcla de ciudad de campo y ciudad moderna en la que los altos edificios acristalados del centro de la ciudad son el punto opuesto a las zonas verdes y grandes vecindarios de las afueras, un contraste maravilloso. Entre los lugares de interés en Houston hay muchos museos, como el Rienzi, que es el centro de exposición de todas las obras que provienen de Europa y en sus casi dos hectáreas tiene una casa y unos espectaculares jardines. El George Ranch Historical Park es un parque-rancho de 195 hectáreas que refleja la historia de Texas durante más de 100 años.

Para disfrutar de las más increíbles vistas aéreas de Houston puedes irte a la Torre JPMorgan Chase, ver el paisaje desde el piso 60 y disfrutar de una impresionante escultura de hierro de 17 metros de altura obra de Joan Miró y que se llama “Personaje con pájaros”. Desde lo alto de la Torre puedes también ver otros lugares de interés como el Estadio Reliant. Uno de los sitios más singulares y originales que puedes visitar en Houston es la Casa de latas de Cerveza, el hogar de un hombre que odiaba tirar cosas a la basura y después de varios años bebiendo cerveza y acumulando las latas decidió darles un uso y la casa está ahora revestida por más de 50.000 latas y es uno de los principales atractivos de la ciudad y una auténtica obra de arte. Un síndrome de Diógenes que le sacó partido a su “manía”.

El lugar más fotografiado de la ciudad es la Pared del Agua (Water wall), una espectacular fuente en forma de U que mide casi 20 metros de alto y el agua corre por sus paredes externas e internas. El agua que se utiliza se recicla constantemente y más de 180 robles la custodian, convirtiéndola en el lugar ideal para ir a dar un paseo o hacer un picnic.

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