Tuvalu, unas islas que podrían desaparecer

Tuvalu es una isla-nación que se encuentra en el Océano Pacífico, entre Hawaii y Australia. Se trata del cuarto país más pequeño del mundo. Los países que le hacen frontera son Samoa, Kiribati y las Islas Fiji. Curiosamente, la continuidad de la nación puede peligrar en los próximos años debido a que sus islas se encuentran tan sólo 5 metros por encima del nivel del mar. Sus habitantes podrían ser evacuados a Nueva Zelanda o Niue en las próximas décadas.

Tuvalu tiene la peculiaridad de ser el país miembro de las Naciones Unidas con menos habitantes. Es, además, tras el Vaticano, la nación independiente con menor número de habitantes. Su área total es de tan sólo 25 kilómetros cuadrados y no alcanza los 5.000 habitantes. Está compuesta por nueve islas: Funafuti, Nanumea, Nanumanga, Niutao, Nui, Niulakita, Nukufetau, Nukulaelae y Vaitupu. La capital es Funafuti.

Goza de un clima tropical marítimo y sufre constantes tormentas entre diciembre y febrero. Los vientos moderados hacen que sea agradable viajar a Tuvalu sobretodo entre marzo y noviembre. Entre la vegetación, lo más habitual es encontrarnos con muchas palmeras.

La vida en Tuvalu es complicada. No dispone de agua potable y la tierra apenas sirve para cultivar algo. A pesar de ello, es un lugar muy bello digno de ser visitado una vez en la vida. Puede que dentro de unos años suba el nivel del mar y no podamos disfrutar de estas bonitas islas.

La preciosa isla de Tahití

Tahití es una isla que pertenece a la Polinesia Francesa. Situada al sur del Océano Pacífico, está formada por dos porciones de tierra conectadas por el istmo de Taravao. Tahiti Nui o Gran Tahití, la encontramos al nortoeste y Tahiti Iti o Pequeña Tahití, la encontramos al al sureste. El país, como es lógico, se dedica casi exclusivamente a explotar el turismo. Papeete es la capital.


Tahití

En la isla, los cerca de 180.000 habitantes hablan tanto francés como tahitiano. A pesar de que forma parte de la Polinesia francesa, cuenta con una semiautonomia respecto a Francia. Tiene su propio Presidente, su propia Asamblea, leyes y presupuesto. Francia se encarga de enviar subsidios, seguridad y educación. Oscar Temaru, actual presidente de la Polinesia Francesa, quiere la independencia total de Tahití. Sin embargo, tan sólo un 20% de la población está de acuerdo.


Atardecer en Tahití

Las fuentes principales de ingresos del país son el turismo y la venta de perlas negras. La mayoría de éstas, se exportan a Estados Unidos, Japón y Europa. El turismo se ve concentrado sobre todo en Bora Bora (al noroeste de Tahití) y en Moorea (también al noroeste, es considerada la isla hermana).


Playa de Tahití

Lugares de interés que no te puedes perder

– Motu Picnic
– Excursión a ver los tiburones
– Mandara Spa
– Université de la Polynésie Française
– Fesitval de Heiva (En Papeete)
– Crucero en el «Paul Gauguin»


Mandara Spa

Las Islas Fiji: Playas de arena blanca, cocoteros y fondos marinos

Fiji está compuesta de 322 islas de la cuales sólo un tercio están habitadas, las otras son casi virgenes. Las más importantes son Vanua Levu y Viti Levu que completan ocho pequeñas islas: Labasa, Lautoka, Levuka, Kadavu, Savusavu, Taveuni. Viti Levu acoge la capital, Suva, y casi los tres tercios de la población total.

Estas son islas montañosas, con cimas que alcanzan en algunos casos los 1.200 metros y están recubiertas por bosques tropicales. Podrá practicar el ecoturismo en las montañas de Mausori pero también todas las actividades tradicionales, buceo submarino, caminatas e incluso cabalgatas.
Numerosos festivales marcan el ritmo de la vida en Fiji. Los más notables son la fiesta de Sukuna, el 29 de mayo, el festival del Hibiscus en Suva, durante los meses de julio y agosto, y también el festival de Azúcar en Lautoka, en el mes de septiembre. Durante estas fiestas tendrá la ocasión de probar el kokoda, plato a base de pescado marino crudo en jugo de limón, o el palusame, hojas de taro cocidas en leche de coco.

Fiji posee recursos forestales, minerales y pesqueros que la hacen una de las economías más desarrolladas del Pacífico, aunque una importante parte de la población se dedica a las actividades económicas de subsistencia. Las principales fuentes de divisas para el país son las exportaciones de azúcar y la creciente industria turística con 300.000 a 400.000 turistas visitando el país cada año.

Vanuatu, el país de la felicidad

¿Cuál es el país más feliz del mundo? Si hay respuesta para eso, tiene que ser Vanuatu, al menos es lo que asegura un estudio de la Fundación New Economics de Gran Bretaña. Uno cree que se ha tardado mucho tiempo en reconocer que Vanuatu, país independiente desde 1980, cuenta a su favor con tantos parámetros positivos. En primer lugar, tiene numerosas playas donde no va nadie el mismo día que se te ocurre ir a ti. Puedes ser el dueño provisional de muchas olas, el capitán de ríos llenos de langostinos de agua dulce, y el jefe de algunas palmeras bajo las que anidan los cangrejos del cocotero, siempre celosos de esas nueces que parten con sus pinzas y que comen con delectación. No te dan nada, pero tampoco te muerden.

La República de Vanuatu es un país localizado en el Océano Pacífico Sur. El archipiélago está localizado a unos 1.750 km al este de Australia, 500 km al noreste de Nueva Caledonia, al oeste de Fiji y al sur de las Islas Salomón. Su nombre colonial era Nuevas Hébridas; este nombre sólo es usado para referencias históricas.


Las selvas de Vanuatu nunca están llenas de víboras ni de leones, sino todo lo más de algunos zorros voladores, que son apetitosos a la brasa para aquellos que gusten de ese manjar. Todo ello y más con el debido permiso de los nativos vanuateños, pero a ellos no les importan en absoluto las fantasías de los demás mientras tengan, a eso de las seis de la tarde, una cita con la kava, el jugo de una raíz ligeramente narcótica, de uso legal en todo el país, que les sirve para entrar plenamente en el tiempo de los antepasados, es decir, en un tiempo aún mucho más feliz que el actual, que tampoco se queda corto.

La economía está basada principalmente en la agricultura de subsistencia o a pequeña escala, que provee al 65% de la población. La pesca, servicios financieros de banca extranjera, el registro de naves de marina mercante, la venta de licencias internacionales de pesca (Vanuatu es miembro de varios comités regionales de pesca) y el turismo (con 50.000 visitantes en 1997), las licencias bancarias off-shore y la formación de compañías internacionales son otras fuentes de economía. En Puerto Vila se encuentra el Banco de la Reserva y el Registro de la Propiedad. No hay depósitos de minerales y el país no posee depósitos de petróleo. Un pequeño sector industrial abastece al mercado local. Los impuestos vienen principalmente de las importaciones de productos y del IVA (VAT), puesto que Vanuatu no posee impuesto a la renta ni a las pesonas, siendo considerado uno de tantos paraísos fiscales.

En Vanuatu se habla casi un millar de lenguas distintas, lo que significa una de las mayores riquezas lingüísticas de este planeta. En una pequeña isla como Malekula existen 35 idiomas (algunos con sólo una decena de parlantes) y hasta 80 dialectos. No extraña que algunos entiendan el lenguaje de los dugongs y los volcanes.