La Torre del Oro en Sevilla


Una de las ciudades más bonitas que hay en nuestro país es Sevilla, que hace real el famoso dicho «Sevilla tiene un color especial» ya que en la ciudad andaluza todo brilla y parece que respires un aire diferente. Hoy me gustaría hablarte del que probablemente es el monumento más famoso de la ciudad junto a la famosa Giralda: la Torre del Oro, una de las mejores muestras que hay en nuestro país de arquitectura militar árabe y que cuando fue ocupada por los árabes se erigió como uno de los estandartes defensivos de la zona.

Desde allí se controlaba el acceso y tránsito de los barcos que iban y venían por las aguas del río Guadalquivir ya que eran torres ideales para ofrecer fuego de asistencia cuadno fuera necesario y ayudar a aislar los barcos enemigos. La Torre del Oro sevillana tiene una altura de 36 metros y consta de 3 cuerpos, uno de ellos cilíndrico en la parte superior y 2 bases dodecagonales. La escalera que tiene funciona como eje en esta fantástica y tradicional estructura defensiva.

Es un maravilloso relejo de la actividad artística y política que sufrió la ciudad durante toda su historia, siendo su base un ejemplo fantástico de la arquitectura almohade mientras que el centro es de arte mudéjar, en concreto de la que pertenece a finales del siglo XIV. El tramo final es característico de la arquitectura del siglo XVIII, así que a nivel arquitectónico es una auténtica maravilla para la vista gracias a la gran combinación de estilos.

La Torre del Oro, que está a orillas del Guadalquivir, en la calle Betis, después de la reconquista de la ciudad se convirtió en una capilla dedicada a San Isidoro, siendo utilizada como cárcel en los años posteriores. Hoy en día alberga el Museo Naval de Sevilla así que es una de las visitas obligadas si vas a estar en la ciudad. Por último, destacar que tras un fuerte terremoto en Lisboa en 1775 se vio afectada con graves daños en varias partes y tuvo que ser restaurada.

2 comentarios

  1. La Torre del Oro no se encuentra en el barrio de Triana. Lo siento no me lo podía callar. Se encuentra al otro lado del río, justo enfrente de la calle Betis.

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