Gijón en un día


Las ciudades de la costa cantábrica española son muy bellas. Desde los pueblos más pequeños a las dinámicas capitales, todas ellas tienen el encanto de los lugares de costa, las playas y ese sabor marinero que ninguna ha perdido con el paso de los años. Una de las capitales más interesantes por muchos motivos (turísticos y culturales) es sin duda Gijón, que además de ser una ciudad llena de vida, es también una urbe muy cómoda cuyos puntos más interesantes se pueden recorrer en una sola jornada.

De todas formas, que os quede claro que para conocer bien esta preciosa villa asturiana se impone una escapada de dos, tres o incluso más días, en los que además podréis conocer los alrededores de la capital.

Playas y paseo marítimo

Podemos comenzar nuestro paseo en La Escalerona, una gran escalinata de principios del siglo XX que se halla en la Playa de San Lorenzo. En este lugar hay un kiosko de información turística, perfecto para hacernos con información y con un mapa. También podremos disfrutar de la gran playa, que los gijonenses conocen como La Playona. A lo largo de este arenal podemos seguir el Paseo del Muro, que parte de la Iglesia de San Pedro y llega a la senda del Cervigón: por esta ruta se llega a otras playas más pequeñas, pero llenas de encanto, como la del Rinconín.

El Barrio de Cimadevilla


En el casco antiguo de la ciudad, la Plaza de Jovellanos ostenta el Museo Casa Natal de Jovellanos, una figura fundamental en el desarrollo de la ciudad. Este lugar forma parte del Barrio de Cimadevilla, lleno de encanto marinero y el mejor lugar para tomar unas sidriñas al mediodía o tras la puesta de sol, con fantásticas vistas a la Playa de Poniente. En este punto también hay un lugar muy interesante para visitar: las Termas Romanas. Una vez recorridas, es un buen momento para disfrutar de una buena comida y comenzar el trayecto vespertino.

Un parque sobre el mar


La Plaza del Marqués, el Palacio de Revillavigiedo (que actualmente acoge exposiciones de arte contemporáneo) y la Colegiata de San Juan Bautista son tres lugares que no nos debemos perder: todos ellos se encuentran a un tiro de piedra, en la zona antigua. Después podemos seguir callejeando por Gijón hasta llegar al Cerro de Santa Catalina, donde la escultura de Chillida “Elogio del Horizonte” se alza sobre un parque con magníficas vistas sobre el Cantábrico.

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