Acantilados de Moher en Irlanda


Tras las malas noticias que nos llegaban ayer de Noruega, donde un turista español falleció tras precipitarse desde los 600 metros de altura del Prekestolen, el famoso púlpito que atrae a millones de turistas cada año, hoy queremos hablarte de otro de los acantilados famosos en todo el mundo: los Acantilados de Moher (Cliffs of Moher, en inglés).

Estos precipicios son la atracción turística más visitada de Irlanda, con un millón de personas cada año. Son muchos los turistas que han recorrido los recovecos que pueden ver en las fotografías, ya sea en bici o caminando, en un itinerario de unos ocho kilómetros. Además, el pasado mes de julio se inauguró un paseo señalizado de 12 kilómetros.

Zona habilitada para los turistas

Los acantilados de Moher, sobre la costa del Oceáno Atlántico, tienen aproximadamente unos 8 kilómetros de extensión con alturas que pueden llegar a alcanzar los 214 metros. Como puedes imaginar, se trata de un impresionante paisaje natural, nominado para formar parte de las Siete Nuevas Maravillas de la Naturaleza. Además, sirve como hábitat a muchas especies de aves.


Se trata de una zona totalmente habilitada para la visita de todo tipo de turistas. El punto más visitado, desde donde se obtiene la vista más conocida de estos acantilados, es el llamado Hag’s Head, donde la altura es de 120 metros.

Zonas peligrosas

Al igual que ocurría en los fiordos noruegos, donde falleció el turista español, en los acantilados de Moher existen caminos donde hay carteles que advierten de un claro peligro. Aún así, el camino está claramente marcado. Esto quiere decir que, a partir de estos puntos, estás claramente bajo tu responsabilidad.

En este lugar hace mucho viento, especialmente junto a la Torre de O’Brien, por lo que es recomendable llevar una capucha o un gorro.

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