Las islas Falkland


Las islas Falkland o islas Malvinas son una visita obligada cuando se realiza un viaje a la Antártida. Vale la pena hacer una parada en tu viaje y disfrutar d sus espectaculares poblaciones de pingüinos, focas y albatros. Rodeadas por el Atlántico Sur y por siglos de controversias, las islas se encuentran a 490 kilómetros al este de la Patagonia. Dos islas principales, Falkland Oriental y Occidental, y más de 700 pequeños islotes dan nombre a estas islas que más o menos ocupan la misma superficie que Irlanda del Norte o Connecticut.

Como ya sabrás fueron invadidas en 1982 por la dictadura militar argentina. Hasta entonces pocas personas podían determinar la ubicación de este remoto archipiélago. Tenía un difícil acceso hasta que en 1977 se construyó un aeropuerto. Las 11 semanas que duró la guerra de las Malvinas de repente hicieron que estás desconocidas estuvieran en la primera página de todos los diarios más importantes.


Algunas de las numerosas pequeñas islas están habitadas. Alrededor del 60% de los malvinenses son nativos, algunos cuentan con amplias generaciones de familiares de incluso seis o más generaciones. La mayoría del resto de los habitantes de las islas son inmigrantes o residentes temporales del Reino Unido.


Desde la llegada de las grandes familias de ovejas a finales del siglo XIX, los asentamientos rurales en las Islas Malvinas son diminutas aldeas construidas cerca de los puertos protegidos donde la navegación costera puede acceder más fácilmente a la recogida de la lana. Los pastores normalmente vivían fuera de sus casas, las cuales todavía salpican el paisaje. Las Malvinas conservan su carácter rural: las islas están formadas por 400 kilómetros de carreteras, pero no hay ningún semáforo.

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