El castillo de Castellet

Share on Facebook0Tweet about this on Twitter0Share on Google+0


En la comarca del Alt Penedès, entre Barcelona y Tarragona, se encuentra el municipio de Castellet i la Gornal. Enclavada en el parque natural del Foix, esta pequeña villa medieval posee uno de los castillos mejor conservados, además de una pequeña parroquia del siglo IX.

Historia

En sus inicios que datan del año 977, la estructura del castillo estaba formada por un domicilium, la torre del homenaje, la torre de vigilancia y la muralla. Dado que inicialmente fue concebido como puesto defensivo, en el se almacenaban armas y víveres para los soldados que defendían el sitio durante la Reconquista (siglos X y XI).

Gracias a su situación privilegiada, próximo a una de las vías comerciales más importantes de Cataluña, el castillo de Castellet ofrecía a los nobles la posibilidad de ejercer el dominio sobre sus feudos. De este modo, la función militar que desempañara antaño se convirtió en residencial para los nobles que lo habitaron tras la Reconquista. Tan atractivo y codiciado fue que llegaron a habitarlo unos 44 nobles, sin contar los posibles invasores a lo largo de su historia.


Emplazado en una elevación cuya base está bañada por el río, permite que no necesite muralla por el lateral que no discurren las aguas. Sin embargo, en los demás lados, las murallas son altísimas y están flanqueadas por torres. En su recinto interior destacan varias torres cuadradas y cilíndricas, especialmente la del Homenaje que ,además, sobresale por encima de las demás.

La edificación comprende varias épocas, siendo la del Homenaje y las circulares pertenecientes al siglo XI, mientras que las cuadradas datan del siglo XIV. Con el transcurso del tiempo se fueron abriendo ventanas góticas sobre los muros que originariamente eran románicos.

En la actualidad, el castillo es la sede de una importante Fundación cultural que combina salas modernas destinadas a estudios, convenciones o presentaciones de libros, con otras de estilo románico y gran valor arqueológico.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *