Vesubio, el volcán más famoso de Italia


El Vesubio es el más famoso de los volcanes italianos, pero no es el único. En la región de Campania, entre el mar Tirreno y las montañas de los Apeninos, podemos encontrar varios ejemplares: Roccamonfina, Vulturio, Albani… Aunque algunos son muy antiguos y están totalmente desactivados, otros pueden despertarse en cualquier momento. Es el caso del Lipari y del Vulcano y, también, del famoso Vesubio.

A pesar de todo, subir al cráter del Vesubio se ha convertido en una actividad muy solicitada por los turistas. Te contamos algunas curiosidades sobre este famoso volcán.

Zona volcánica


El Vesubio está dormido, pero su inquietante silueta gris no deja que se aleje de nuestra mente la posibilidad de que despierte un día. Si le preguntas a los napolitanos, te dirán que se encomiendan a San Genaro, su protector en lo que se refiere a la acción del volcán. Y siguen con su vida…

Se han registrado y estudiado los muchos episodios de actividad que ha experimentado el Vesubio, que permaneció muy activo durante todo el siglo XIX. La última erupción fue en el año 1944, cuando los pueblos de la falda de la montaña fueron alcanzados por la lava. Desde entonces no se ha registrado ningún signo de actividad, pero eso no quiere decir que no pueda producirse en cualquier momento. En la zona considerada de alto riesgo viven más de 700.000 personas.

La ascensión al cráter

Ya desde hace años son muchos los viajeros que suben hasta el cráter del Vesubio. La excursión a esta montaña es todo un clásico. De hecho, llegó a construirse un funicular, que fue destruido en la erupción de 1944. Fue reemplazado por un teleférico que hoy ya no funciona.

Hoy se puede subir en coche desde Herculano o Torre del Greco, dos puntos cercanos. La carretera llega hasta un antiguo puesto de observación que ya no funciona. Se trata del Observatorio Vesubiano, en el que se guardan minerales y muestras de cenizas del volcán. Desde este punto se ha de subir a pie hasta la cima del cráter, una enorme hondonada cuyas paredes aún dejan escapar humo. Impresionante.

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