Consejos para comer en los puestos ambulantes del mundo


¿Qué es un viaje a Ho Chi Minh, sin un humeante tazón de pho comido en la acera, mientras la gente ni te mira? O ¿un paseo por la ciudad de México sin una parada para tacos servidos encima de un carro con ruedas? Para los amantes de la cocina local, comer en la calle es una forma de explorar alimentos deliciosos, muchos de los cuales no están disponibles en los restaurantes.

Estos alimentos están preparados por especialistas dedicados que tienen un simple puesto en la calle. Claro que, esto tiene algún riesgo que otro. En Estados Unidos 70 millones de estadounidenses viajan al extranjero cada año y aproximadamente un 46% reportan diversos grados de enfermedad por alimentos o por el agua. Los Centros de EE.UU. para el Control y Prevención de Enfermedades, de hecho, aconsejan no consumir alimentos en las calles de los países en desarrollo.

Es importante utilizar un poco de sentido común y seleccionar con mucho cuidado en qué puesto ambulante se quiere comer. Es importante que preguntes a los lugareños. En un concurrido mercado, a menudo se puede saber si un puesto es de confianza o no. Busca siempre puestos en los que veas gente variada, es decir: trabajadores, policías, etc.

Conoce las horas de comida del lugar. Si comen a determinada horas está claro que si vas a otras los alimentos estarán menos frescos. Siempre debes estar atento a los temas de la limpieza. Comprueba que las superficies de preparación están limpias, los alimentos fríos se mantienen en hielo, y los alimentos crudos se almacenan por separado de los alimentos cocidos. Recuerda llevar tus propios utensilios de comida. No hay manera de saber si los palillos o tenedores han sido lavados con anterioridad o no.

Curiosidades,
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