Brasil, turismo de naturaleza y aventura

Maracaja-Parrachos
Hablar de Brasil es hablar de mucho más que fútbol. Es un país conocido por la samba, por sus playas y por el famoso carnaval de Río de Janeiro. Esta ciudad es la capital y la que más turistas atrae cada año, pero eso no significa que sea la única que merece la pena visitar.

En Brasil el turismo de naturaleza y aventura se está expandiendo a un ritmo espectacular. Lo mismo sucede con el ecoturismo. La culpa, no cabe duda, la tienen sus preciosos paisajes verdes, los centenares de especies salvajes, las montañas y las cascadas.

Un reclamo para los españoles

Es un espectáculo para la vista y eso le ha valido para ser el país que lidera el ranking 2015 de bellezas naturales del Fórum Económico Mundial. Normal que el Ministerio de Turismo de Brasil haya facilitado unos datos que revelan lo que muchos turistas buscan cuando atraviesan sus fronteras para visitarlo. Un 24% lo hace en busca de actividades de aventura y naturaleza, cifra que se dispara hasta el 33% si hablamos de turistas españoles.

Parques Nacionales muy populares

El Parque Nacional de Tijuca, donde descansa la escultura del Cristo Redentor, es el más visitado. En 2014, más de tres millones de visitantes pasaron por allí, algunos de los cuales aprovecharon su perfecta ubicación para disfrutar del vuelo libre.

Dunas da praia de Genipabu
El segundo más visitado es el Parque Nacional do Iguaçú. Como seguramente ya habrás intuido por su nombre, es famoso por las cascadas que limitan con Argentina. El hecho de que allí se encuentren algunas especies en peligro de extinción hizo que en 1986 fuera declarado como la primera Unidad de Conservación de Brasil convertida en Patrimonio Mundial Natural de la UNESCO. En él puedes practicar rapel, ciclismo, kayak, rafting… al tiempo que puedes caminar durante varios kilómetros contemplando la belleza del lugar.

El Amazonas

Como no podía ser de otra forma, la floresta amazónica es otro de los lugares con más gancho entre los turistas. Henrique Alves, ministro del Turismo de Brasil, lo tiene muy claro:

La Amazonia es una de las principales fortalezas del turismo sostenible en la región y una generadora de oportunidades para las comunidades locales.

Eso suena muy bien, pero por desgracia los intereses económicos se están cargando parte de esa naturaleza extraordinaria sin que nadie mueva ficha para evitarlo.

Deja una respuesta