La excepcional belleza de la Alhambra


Este célebre conjunto arquitectónico de la ciudad de Granada constituye una preciada joya del legado hispano-arábigo de los siglos XIII y XIV. Este emblemático palacio, antigua residencia de los reyes moros, está situado en la meseta del monte Asabica, hacia un extremo de la ciudad.

Las murallas que circundan el palacio alcanzan los 10 metros de altura, abarcando una extensión aproximada de 800 metros de longitud por 500 de amplitud. Al igual que otras ciudades amuralladas, la Alhambra gozaba de autonomía respecto a la ciudad. Disponía de todos los servicios necesarios para el abastecimiento de la población que allí residía como, talleres, mezquitas, escuelas, etc.

La exquisita decoración de esta ciudad palatina es un verdadero deleite para los sentidos. Sus magníficos trabajos de yesería, en la que los árabes eran auténticos maestros, y su peculiar forma de trabajar el mármol, convierten a la Alhambra en la culminación del arte andalusí.

Edificios más emblemáticos

La Alcazaba . Edificio destinado a la defensa y vigilancia del recinto. Se trata de una de las edificaciones más antiguas (siglo XI) y entre algunos de sus elementos más importantes destacan:

– Patio de Armas
– Torre del Homenaje. Levantada en la parte más alta de la muralla, unos 22 metros de altura y 6 pisos de altura en su interior. Pudo estar destinada a ser centro de operaciones de defensa.
– Torre de la Vela. Se trata de la torre de defensa más grande de todo el conjunto.


Salón de los Embajadores o salón de Comares. Construida en el siglo XIV para las audiencias privadas del sultán. Es la estancia más amplia y elevada de todo el conjunto. Todas sus paredes están ricamente decoradas con motivos florales, estrellas, conchas y escrituras en yesería. Las ventanas antiguamente se cerraban mediante celosías de madera y vidrieras de colores (cumarias), de ahí el nombre de comares. El techo del salón, con forma cúbica, es una representación del Universo según la cultura musulmana. Realizado en madera de cedro con formaciones de estrellas a diferentes niveles, resulta uno de los elementos más atrayentes de la estancia.


Palacio de los Leones. Su nombre se debe a la bóveda de mocárabes que lo cubría. Inscripciones religiosas en yesería cubren los muros de este edificio. En el atrio interior una galería formada por 124 columnas de mármol da paso al Patio de los Leones, famoso por la fuente sostenida sobre cuatro leones que encierran diversos significados o simbologías.


Sala de los Abencerrajes. Antigua alcoba del sultán, sin ventanas al exterior pero exquisitamente decorada. Conserva el estuco y colores originales. Situada en el centro de la sala, una pequeña fuente servía para reflejar la cúpula decorada con mocárabes.


Sala de las dos Hermanas. Su nombre procede de las dos losas de mármol blanco, situadas a ambos lados de la fuente central. Se trata de las más grandes de todo el recinto de la Alhambra y se igualan en peso, tamaño y color. La sala tiene un mirador sobre la ciudad y poemas escritos en las paredes.
Mirador de la Lindaraja. Con vistas al jardín que lleva su mismo nombre, es uno de los espacios más ricamente decorados de todo el recinto.

Sala de los Reyes. Se trata de la sala más larga del Harén, destinada posiblemente a fiestas familiares. En su bóveda central se representan los diez primeros reyes de Granada desde la fundación del reino, de ahí el nombre de la sala.


Generalife. Villa ajardinada, utilizada por los reyes musulmanes para el descanso. Fue declarado Patrimonio de la Humanidad.

Sin embargo, los elementos descritos son, tan sólo, una pequeña muestra de la extremada belleza de una de las joyas arquitectónicas de nuestro legado cultural.

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