
Las compañías aéreas se están empezando a plantear la incorporación de internet de banda ancha durante sus vuelos. Haciendo calculos esperados, se han dado cuenta de que podrían engordar sus beneficios en mil millones de euros para el 2012.
Para llevar a cabo ello, cuentan con dos opciones: conectarse a través de la señal que emiten las antenas terrestres o conectarse a través la señal que aportan los satélites de geosincronización.
La primera opción permitirá una conexión de 3Mbps y añadiría un coste de 13 euros al billete de avión. Además, el avión consumiría más combustible porque se precisaría de una antena exterior receptora situada en el avión.
La segunda opción contaría con una conexión más rápida de 30Mbps pero engordaría el coste del billete en 30 euros más. Lo bueno es que la señal no se perdería nunca aunque se sobrevolaran océanos o fronteras.
¿Qué créeis que es mejor?







































