
El caserío de San Esteban de Gormaz, es un conjunto de construcciones modestas con soportales para proteger a sus habitantes del crudo invierno soriano. Situada junto a un viejo puente romano sobre el río Duero, se alza a los pies de un castillo de origen califal ( siglo X ), ya deteriorado por el paso de los siglos, pero testimonio del esplendor de antaño: una de las puertas de entrada a la Castilla cristiana.
Esta histórica localidad soriana conserva dos hermosas iglesias románicas que han sido datadas como las más antiguas de la comarca. Se trata de los templos de San Miguel y Nuestra Señora del Rivero, de singular arquitectura que se se manifiesta en una decoración con figuras humanas ,ataviadas con indumentaria islámica. Este hecho se ha constatado como insólito dentro de la escultura cristiana de la época.
Según consta en una inscripción de la iglesia de San Miguel, ésta fue edificada en el año 1081 por un maestro arquitecto de la época de Alfonso VI, rey de Castilla. Lo más sobresaliente de su arquitectura es la galería porticada, de una evidente influencia islámica que según los investigadores, constituyó un modelo para otras construcciones religiosas de la comarca.
Nuestra Señora del Rivero es de construcción posterior y su estado de conservación es mejor debido a las restauraciones que se le han practicado. También posee una bella galería porticada que, a su vez, constituye una magnífica balconada con vistas al cercano río Duero. Se puede considerar como una réplica del modelo de San Miguel, aunque de formas más estilizadas.







































