
Ryanair ha anunciado que el próximo 4 de noviembre cerrará su base de operaciones que actualmente tiene en Manises, en el aeropuerto de Valencia. La medida afectará a 70 vuelos semanales y a 750.000 pasajeros anuales. Lo peor, sin embargo, será el despido de 800 trabajadores que se quedarán en la calle.
Según Michael Cawley, vicepresidente ejecutivo de la aerolínea de low cost irlandesa, la Generalitat Valenciana no se ha querido reunir con ellos para solucionar el problema. No se quedó corto a la hora de criticar la actuación de los dirigentes, quienes según Cawley, ayudan económicamente a otras compañías regionales como Air Nostrum:
Este es un día muy negro para el aeropuerto de Valencia, la ciudad y la región a la que sirve. Sin la asistencia y cooperación de la consejería de Turismo, Ryanair ha demostrado el potencial de los vuelos económicos.
La Comunidad Valenciana ofrece subsidios a otras aerolíneas en detrimento de Ryanair y se ha negado a mantener encuentros significativos. Por tanto, la permanencia de nuestra base en el aeropuerto es insostenible.







































