
Los Fuertes de Maunsell son unas impresionantes fortificaciones construidas en medio del mar durante la segunda Guerra Mundial. Estas plataformas de acero y cemento, fueron levantadas en los estuarios de los ríos Támesis y Mersey (Inglaterra) con el único fin de defender al país ante ataques de la aviación alemana.
El conjunto de las plataformas forman un círculo. La torre central servía de centro de mando, y la más alejada estaba dotada de potentes focos que les servían para buscar aviones en la oscuridad. Contaban todas ellas con radares y cañones antiaéreos. Los soldados que trabajaban allí vivían también en ellas. Todas disponían de un almacén con municiones y provisiones, y de un generador eléctrico que les permitía pasar los días en ellas. Eran lugares autosuficientes y capaces de permanecer en constante funcionamiento las 24 horas del día.

En el transcurso de la guerra, desde estas inmensas plataformas se derribaron un total de 22 aviones y aproximadamente 30 bombas volantes. Lo que demuestra que este fue un lugar de gran importancia estratégica como vía de comunicación marítima. Finalizada la segunda Guerra Mundial, los fuertes se mantuvieron hasta que en los años 50 los militares abandonaron el lugar que se quedó deshabitado.
Actualmente se está pensando en recuperar las torres para usarlas en diversas actividades. Desde museos de la segunda Guerra Mundial o zonas para experimentos científicos, hasta estudios de grabación o lugares para la celebración de eventos. Hay una empresa, Bayblast, que organiza visitas en barco a este lugar. El precio ronda los 30 euros y la duración es de una hora y media aproximadamente.







































