avio Factores ambientales durante el vuelo
Los factores ambientales como la presión barométrica y de oxígeno, humedad, temperatura, vibraciones, turbulencias ocasionales o espacio disponible dentro del avión, son algo diferentes a las condiciones en tierra firme. Debido a estas pequeñas diferencias, algunos de ellos pueden producirnos pequeñas molestias que ,raramente nos impedirán disfrutar de un apacible viaje.

Presión

La presión barométrica y la de oxígeno sufren una pequeña reducción ya que, durante el vuelo, se suele alcanzar una altura de entre 1.500 y 2.500 metros. Por ello nuestro organismo puede sufrir algunas pequeñas alteraciones como el hecho de que el gas intestinal se expanda, con las consecuentes molestias que ello conlleva. Para prevenirlo sería conveniente no realizar comidas pesadas o flatulentas, desde el día anterior al viaje.

También se suelen producir desajustes en la presión, durante el despegue y el aterrizaje del avión, provocando taponamiento en el oído en algunas personas. Una forma de evitarlo es igualar la presión en el oído tapando la nariz con los dedos y soplando suavemente sin sacar el aire. Otras opciones, igualmente válidas, pueden ser mascar chicle o sonarse la nariz.

Humedad

La humedad en el interior del avión suele ser entre un 10% y un 20% más baja, por lo que la sensación de sequedad en los ojos o las vías respiratorias será ligeramente más notoria. Por tanto, es aconsejable evitar el consumo de alcohol y café desde el día anterior al viaje, pues estos tienen un efecto deshidratante. Una vez iniciado el viaje, lo más recomendable es beber líquidos en abundancia (preferiblemente agua o zumos) y utilizar crema hidratante.

avionturbulencias Factores ambientales durante el vuelo
Turbulencias

Normalmente las turbulencias son detectadas con tiempo suficiente para avisar a los pasajeros y evitar posibles daños personales, ocasionados por la brusquedad de los movimientos. Sin embargo, existen las turbulencias en aire claro, otro tipo de turbulencias que se suceden de forma inesperada ya que no son detectables. Por ello, lo mejor es tener puesto el cinturón de seguridad durante el vuelo.

Jet lag

Ante el cansancio y la somnolencia diurna causados por el desfase horario no existe prevención ni remedio alguno. Únicamente podemos ajustarnos, de inmediato, al nuevo horario si vamos a permanecer durante un largo período. De no ser así, mantendremos el horario de casa con una diferencia menor a cuatro horas.

Otra buena opción sería aprovechar el viaje para dormir y para conciliar mejor el sueño debemos evitar las bebidas excitantes, desde el día anterior. Además existen ciertos alimentos, como el pan, los plátanos o las almendras, que favorecen la relajación muscular.

Tabaco

Dado que en la mayoría de vuelos está prohibido fumar, si esto nos puede ocasionar malestar, deberíamos consultar con nuestro médico la posibilidad de utilizar chicles o parches de nicotina.