El templo de los Tigres se encuentra en la localidad de Kanchanburi (Tailandia), cerca de Bangkok. A finales del siglo XX, los campesinos de esa provincia encontraron un pequeño tigre abandonado y decidieron entregarlo a un templo budista para que lo cuidaran. El tigre murió poco tiempo después, pero continuó la costumbre de llevar a los tigres al templo.
Desde entonces, en el templo de Wat Pha Luang Ta Bua vive todo un grupo de tigres. Lo monjes se ocupan de sus cuidados y los turistas acuden al lugar para contemplarlos e incluso acariciarlos porque los monjes los han domesticado de tal modo que se comportan como felinos. Lo más impresionante es que los tigres amaestrados rondan y pasean libremente por el templo budista.







































