Rodeada de desiertos y playas, es una ciudad de contrastes extremos, con la cercana cultura islámica de Arabia en convivencia con una metrópoli ultra moderna y tecnológica más propia del siglo XXI.
En el emirato últimamente se han construido grandes rascacielos, y se ha convertido en una puerta muy importante para Occidente. Además, se celebran bastantes convenciones y conferencias internacionales y una de sus grandes fuentes de ingresos es el turismo, especialmente el de lujo. Dentro de los grandes proyectos de urbanización y de turismo, así como de vivienda de lujo, se encuentran las Palm Islands, con tres diferentes ambientes; en Jumeirah, que es el primero de los proyectos; en Jebel Ali, que es el segundo y Deira que será tres veces mayor que el primero. Asimismo The World, compuesto por 300 islas de arena artificial que serán ocupadas por residencias, centros comerciales y por hoteles de cinco estrellas.
Además, en Dubai se realiza cada año la Dubai World Cup, el mítin internacional de carreras de caballos que reparte mayores premios en el mundo.
El idioma oficial es el árabe pero también se hablan el inglés, el alemán, hindi/urdu, malayalamo, el tamil, persa y el tagalo. La religión mayoritaria de los emiratís es el Islam, con una amplia mayoría de sunníes y una minoría chiíta digna de mención. Muchos de los extranjeros son de confesión hindú, sikh y cristiana. Dubai es el único emirato que cuenta con templo hindú y con Gurdwara Sikh.
Las reservas petrolíferas de Dubai representan meno
s de una vigésima parte de las de Abu Dhabi, por lo que sólo una pequeña parte de los ingresos del emirato procede del petróleo. Dubai y su vecino de ultramar Deira, independiente en aquella época, eran escalas importantes para los productores occidentales. La mayoría de los nuevos centros bancarios y financieros de la ciudad tenían su sede en la zona del puerto.








































