turismefluvial De vacaciones en un crucero fluvial
Los cruceros fluviales se realizan en barcos equipados con todas las comodidades necesarias para un viaje de placer. Generalmente, las travesías se practican en ríos aunque, según las circunstancias, también se pueden realizar por canales y lagos.

Existen varias modalidades de crucero fluvial: desde barcos con capacidad hasta 250 pasajeros por los ríos más importantes del planeta, hasta pequeñas embarcaciones familiares (de 2 a 12 personas, según el modelo) para ríos menos caudalosos y canales.
Esta última tiene el atractivo de que permite pilotar la embarcación sin necesidad de experiencia previa. Simplemente, en el momento del embarque, un especialista nos instruye acerca del funcionamiento del barco y nos asesora sobre como podemos sacar el máximo partido a nuestra travesía. Además, junto con la documentación del barco, se hace entrega de un dossier con toda la información necesaria referente a los atractivos turísticos de la zona, pueblos de interés, museos, restaurantes, etc., y un mapa fluvial donde se indican todos los puertos y amarraderos.

Este tipo de turismo podría clasificarse como turismo ecológico y cultural, ya que permite realizar actividades muy diversas y próximas a la embarcación: pasear por los caminos que bordean los canales, ir en bicicleta, montar a caballo o disfrutar de una comida en plena naturaleza, al mismo tiempo que la travesía nos va mostrando hermosos paisajes, castillos, iglesias, abadías, etc.

Actualmente son numerosas las empresas que se dedican a esta actividad, ofreciendo diferentes opciones en este tipo de turismo. En este sentido, Francia es el país donde esta práctica goza de mayor prestigio y ofrece la mayor variedad de circuitos. Otros países europeos como Alemania, Bélgica, Holanda, Escocia e Italia también destacan por el gran valor turístico de sus cruceros fluviales.