
Ubicada en el interior de la Península Ibérica, en la comunidad de Castilla y León y muy próxima a la capital española, Segovia es conocida mundialmente por el acueducto romano mejor conservado de todo el país. Sus numerosas joyas arquitectónicas, herencia de una dilatada historia, le han hecho formar parte del Patrimonio de la Humanidad.
La ciudad en sus inicios fue un poblado celtíbero al que llamaban Segobriga, evolucionando posteriormente, y bajo la influencia romana y árabe, al nombre actual. Tras varios siglos de ocupación celta y romana, se cree que la ciudad fue abandonada con la llegada de los árabes. A partir del año 1088, con la llegada de cristianos procedentes del norte de la península y más allá de los Pirineos, comenzó de nuevo la repoblación de Segovia.
Como muestra de su extenso legado histórico, enumeraremos algunos de sus edificios y monumentos más emblemáticos:

Acueducto – Construido en el siglo I d.C. para abastecer de agua a un importante enclave militar romano. Tiene una longitud total de 15 kilómetros, de los cuales uno es de arquería y el resto canal subterráneo. Ha sido restaurado en varias ocasiones pero la parte central, que corresponde a la doble arquería, es auténticamente romana. La construcción es de granito y entre sus sillares no existe material de unión, manteniéndose en equilibrio gracias a un esmerado estudio de empujes y peso de las piedras. Su punto más alto, en la Plaza del Azoguejo, alcanza los 28 metros.
Casa de los Picos – Su nombre proviene de la decoración de puntas de diamante que posee su fachada de estilo renacentista.
Alhondiga – Edificio gótico industrial, construido durante el reinado de los Reyes Católicos, destinado a servir de granero municipal (de ahí su nombre de origen árabe).
Casa del siglo XV – De estilo renacentista, su fachada es un conjunto de elementos característicos de la arquitectura civil ( período de los Reyes Católicos).
Torreón de Lozoya – Del siglo XIII, con interesantes patios renacentistas.

Iglesia de San Martín – Edificio de estilo románico y planta cuadrada. Los ábsides, el crucero y los patios se añadieron posteriormente. En el exterior destacan la torre mudéjar y sus tres atrios.
Catedral – La última de estilo gótico construida en España. En su interior se pueden admirar las vidrieras del siglo XVI, capillas con hermosas obras de arte, el coro gótico-flamígero, el trascoro, el Altar Mayor, el Claustro y el Museo Catedralicio.
Alcázar – Aunque los primeros datos históricos se remontan al siglo XII, es muy probable que existieran emplazamientos anteriores. En su interior pueden visitarse varias salas donde se suceden diferentes estilos: románico, gótico, mudéjar y renacentista. Inicialmente fue concebido como fortaleza gracias a su situación privilegiada sobre una roca recortada, entre los ríos Eresma y Clamores. En el siglo XV, con la dinastía de los Trastámara, Segovia y el Alcázar se convierten en el centro de la Corte. Tras ser escenario de importantes sucesos históricos, actualmente alberga el Archivo General Militar.
Iglesia de San Andrés – Edificio de estilo románico con una magnífica torre mudéjar. Su interior fue restaurado en estilo barroco.

Iglesia de San Miguel – Construida en el siglo XVI, sustituye a la primitiva construcción emplazada en el centro de la actual Plaza Mayor. En ella fue coronada la reina Isabel la Católica.
Casa-museo de Antonio Machado – Pensión donde estuvo alojado el poeta desde 1919 hasta 1932. En su interior se conservan algunos muebles y objetos que utilizó.
Torre de Hércules – Construido en el siglo XIII como casa-fortaleza y desde el siglo XVI convento de las Dominicas.