
Situada entre montañas de más de 3.000 metros de altitud, Innsbruck es una de las zonas más visitadas de Austria, pues, además, de todo lo concerniente al esquí, la ciudad ofrece numerosos atractivos culturales e históricos.
El casco antiguo de la ciudad se remonta a la época imperial, siendo uno de los conjuntos medievales que se ha conservado. También destacan notablemente sus iglesias y residencias de la corte, en una ciudad custodiada a norte y sur, respectivamente, por los picos Hafelekar y Partscherkofel, accesibles en teleférico.
Innsbruck ha sido sede olímpica en dos ocasiones, 1964 y 1976. Gracias a unas instalaciones deportivas ideales para la competición y el ocio, se ha convertido en centro turístico durante todo el año. La oferta en deportes de nieve abarca desde el esquí alpino, hasta modalidades menos practicadas como el skeleton y el bob pilotado. Gracias al público más joven, el snowboard ha convertido a la ciudad en la capital de esta modalidad, que desde 1993 viene celebrando la competición temática Air and Style Contest.
La inmensidad de los valles y las condiciones naturales de las pistas, garantizan la práctica del esquí para todos los públicos, y además, el glaciar de Stubai mantiene las pistas abiertas durante todo el año.
Innsbruck en datos:
- Cotas de 900 a 3.200 metros de altitud.
- Pistas: 112 km ( azules, rojas y negras )
- Esquí de fondo: 200 km
- Información: la mayoría de agencias ofrecen viajes de una semana, durante toda la temporada invernal. En los paquetes que se ofertan se incluyen avión, traslados al hotel en régimen de media pensión y forfait.























































