Viajar a Stingray City es realmente una experiencia increíble. Un inmenso paraíso de aguas cristalinas muy conocido por la presencia de rayas. Animales que suelen esconderse en el fondo del mar para evitar los ataques de los predadores, a pesar de que pueden defenderse con un aguijón venenoso ubicado en el primer tercio de la cola.

En este lugar, las rayas se acercan a ti para que les des de comer. Todo comenzó cuando los pescadores de la zona limpiaban sus redes en la isla de Gran Cayman (Caribe). Las rayas pronto se dieron cuenta que allí había comida fácil y segura y no faltaban diariamente a la cita con sus benefactores. Después las embarcaciones turísticas reemplazaron a los pescadores y las rayas aprendieron a vivir de ellas. La mayoría están tan acostumbradas a la gente, que se dejan coger y hasta besar.