La Isla de Venecia atrae cada año a millones de visitantes. Sus atractivos turistos son innumerables, pues Venecia es una maravilla en sí misma. Museos, Palacios, Iglesias y Puentes son parte de ese decorado que fascina a tantos. Venecia es la ciudad del romanticismo por excelencia.
Venecia está compuesta por 120 pequeñas islas unidas entre sí por 800 puentes. Se llega a Venecia desde tierra firme por el Puente de la Libertad que accede al Piazzale Roma.
Desde su fundación la ciudad ha sufrido los efectos de inundaciones periódicas. En la actualidad la ciudad se considera en grave amenaza por las repetidas inundaciones. En primavera y otoño tiene lugar el agua alta (marea alta) dos veces al día y la Plaza de San Marcos se inunda de agua hasta tal punto que tienen que colocar pasarelas de madera sobre las que la gente tiene que andar en fila india. El gobierno italiano prepara un proyecto, denominado Moises, para levantar unos diques móviles que se cerrarían en caso de aumento del nivel del agua del mar.

El carnaval de Venecia surge a partir de la tradición del siglo XVII, en donde la nobleza se disfrazaba para salir a mezclarse con el pueblo. Desde entonces las máscaras son el elemento más importante del carnaval.
El carnaval de Venecia tiene una duración de 10 días. Durante las noches, se realizan bailes en salones y las comparsas conocidas como compagnie della calza realizan desfiles por la ciudad. Entre las más conocidas se encuentran Los Antiguos y Los Ardientes.
Los trajes que se utilizan son característicos de los años 1700 y abundan las maschera nobile, que es una careta blanca con ropaje de seda negra y sombrero de tres puntas. Después de 1979 se han ido sumando otros colores a los trajes, aunque las máscaras siguen siendo en su mayoría blancas, plateadas y doradas.
En el año 1797 Napoleón Bonaparte derogó los festejos de carnaval, que fueron restablecidos recién en 1979 de forma oficial. Desde entonces la festividad inicia cada 26 de diciembre año con año.